Si eres terapeuta o te dedicas a acompañar a las personas en su recorrido de sanación, la escritura puede ser para ti una herramienta de incomparable utilidad, pues, si se usa de la forma adecuada, conecta a la persona con su inconsciente y su esencia, aportándole justo la información que necesita en este momento para crecer.
Pero no es tan fácil usar este valioso recurso de la forma adecuada, porque a veces, a la hora de escribir, nos quedamos en un estrato mental y reflexivo, que nos mantiene en el círculo vicioso de los patrones habituales. Durante muchos años, he ido configurando una metodología (la Escritura Consciente) que permite a la persona —a través de la creatividad, la imaginación, la atención plena y otras herramientas—acceder directamente a la fuente de su riqueza interna sin pasar por el intelecto.
Me decidí a crear este taller para terapeutas al ver cómo muchas de las personas que pasaban por los cursos de Escribir y Meditar y que estaban a la vez en un proceso terapéutico, en muy poco tiempo avanzaban una barbaridad en la resolución de sus conflictos vitales. Así que me gustaría mostrarte directamente cómo y por qué se produce este avance. No solo experimentarás en tus propias carnes la eficacia de la Escritura Consciente, sino que te llevarás tu kit personalizado de herramientas y prácticas para aplicar en tu consulta.
A lo largo de estos seis meses:

Hacer un acompañamiento de Escribir para Sanar junto con la terapia hace que todo se incremente por diez mil millones. Es como si fueras en cohete en lugar de ir caminando. La escritura, si es desde el corazón, sin pensar, saca lo que hay en el inconsciente, y el inconsciente sabe lo que hay que hacer para sanar. El proceso de escritura no es simplemente escribir, sino hacerlo conectado con uno mismo, y alineados corazón, mente y cuerpo. Para mí ha habido un antes y un después de los acompañamientos en mi vida, y no lo cambiaría por nada del mundo. El camino ha sido y es a veces arduo, pero cada vez me quiero más, me siento más libre y auténtica y me acerco a mi esencia. Les recomendaría a los terapeutas aprender este método, porque no solo es escribir, sino que ayuda a conectar con el ser y propicia cambios muy profundos de los patrones, que con solo terapia son más costosos.
Compaginar los acompañamientos de Escribir para Sanar con la terapia me permite compartir en la comunidad del curso los conflictos y las soluciones; cada miembro tiene una mirada diferente, por lo que cada persona aporta una perspectiva que siempre suma a la que tú planteas. Por su parte, la escritura es la mejor herramienta para dar forma a un dolor emocional. La metodología usada te ofrece guía y te acompaña en el proceso a través del intercambio con el grupo, la escritura, la meditación, el intercambio compasivo, retiros, etc. A través de estos acompañamientos he podido experimentar apertura, priorización de mi persona y autocuidado.

Para mí unir la terapia a estos acompañamientos es como tirar una piedra al estanque: se produce una especie resonancia que multiplica los efectos de la terapia. La escritura me permite liberar mi inconsciente y profundizar en mis conflictos, pero no de una forma deliberada y consciente, sino abordándolos como si no fuera yo quien lo hiciera. Por otra parte, en los grupos se genera una atmósfera de apertura, confianza y respeto que favorece una apertura sincera entre las personas. Mi mirada se ha ampliado, como si pudiera ver y verme desde la compasión. Creo que sería de gran ayuda para los terapeutas conocer el impacto de la práctica de la escritura tal y como se enseña en Escribir para Sanar. No se enseña a «escribir bien», sino a buscar una escritura que nace de la autenticidad, y eso nos impele a profundizar y a no huir de los conflictos, pero también a disfrutar, a dar rienda suelta a la creatividad, porque ella nos transforma.

Al combinar la terapia con los cursos de Escribir para Sanar, expreso mis emociones de una manera creativa, imaginativa y bella, a raíz de los episodios dolorosos de mi vida, pudiendo así liberarme del dolor y sufrimiento que me causaron. La escritura creativa ayuda a entrar en un mundo mágico, pero sin perder la noción de realidad. Después de los acompañamientos, me valoro más y confío más en mí. Creo que sería un complemento perfecto para cualquier terapeuta.

En estos acompañamientos encuentro una guía para aplicar de forma práctica lo que aprendo en la terapia. Por ejemplo, en terapia siempre me han dicho que hable conmigo misma, que no me vaya fuera, pero no sabía cómo hacerlo; al escribir un relato sobre la experiencia que sea, conecto mejor con lo que hay involucrado en esa experiencia. Escribir es el canal de conexión directa conmigo misma. Con la escritura creo que estoy empezando a encontrar mi lugar en el mundo, me ayuda a arrojar luz sobre los puntos ciegos que hacen que repita siempre las mismas conductas sin saber por qué.
Hola, soy Isa Cañelles. Estudié Filología Hispánica y desde muy jovencita trabajé en talleres literarios. Fundé la Escuela de Escritores, y desde 2016 dirijo Escribir para Sanar. Aparte de la escritura, siempre me ha interesado la psicología: he realizado la formación Karuna en Psicología Contemplativa y el nivel I de IFS (Internal Family Systems). Llevo más de treinta años explorando (como escritora, profesora y practicante de meditación) la escritura creativa, la espiritualidad y el crecimiento personal, así como los vínculos entre estos ámbitos. De pequeña fui muy infeliz, y de mayor me ha tocado reescribir mi propia historia para sanarme, así que ahora acompaño a las personas en su propio camino de búsqueda a través de herramientas profundas y fiables. También enseño mi método a quienes acompañan a otros.
Hola, soy Graciela García, doctora en arteterapia e investigadora de procesos creativos. Me interesa el arte como una forma de asomarnos al misterio que somos. Desde esa curiosidad, escribo sobre creatividad, imparto talleres y ofrezco acompañamiento terapéutico. Soy principalmente conocida como autora del libro Art Brut. La pulsión creativa al desnudo (2018, Ed. Sans Soleil) y como divulgadora del arte que surge en los márgenes del sistema del arte. De joven me resultó difícil escoger entre las carreras de Bellas Artes y Psicología. Finalmente, me incliné por lo artístico y completé mis estudios con un doctorado en Arteterapia, formación en terapia Gestalt, eneagrama y técnicas de intervención en TEPT. En la actualidad compagino mi labor creativa con el acompañamiento terapéutico y mi trabajo como profesora en el máster de Arteterapia de la UAM.
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