¿Conoces el modelo IFS (Internal Family Systems o Sistemas de Familia Interna)? Es un modelo terapéutico creado por Richard C. Schwartz, que se basa en la multiplicidad de la mente y busca ayudar a las personas a relacionarse consigo mismas de una forma amorosa e integradora. Este modelo afirma que cada persona tiene la capacidad de sanar por sí misma y convertirse (desde su esencia o Self) en la figura de apoyo para sus partes más vulnerables y necesitadas.
Cuando conocí este modelo me pareció fascinante, porque además de estar en armonía con mi recorrido espiritual, psicológico, emocional y creativo, aportaba una faceta revolucionaria: una visión multidimensional de la mente, algo que antes yo solo concebía dentro del ámbito de la imaginación, lo narrativo y los personajes literarios.
La noción de que realmente no existe una psique indivisa o única, sino que nuestro interior se configura como un conjunto de partes o subpersonalidades (cada una con sus propios pensamientos, emociones, sensaciones, memorias, cargas, modos de actuar, síntomas, etc.), como una gran familia interna en que cada parte cumple su rol para mantener el equilibrio del sistema psíquico, y a la que podemos aprender a liderar desde nuestra esencia… ha cambiado completamente mi manera de afrontar la vida.
Después de leerme casi todos los libros escritos sobre el tema (si quieres saber más, te recomiendo que comiences por No hay partes malas, de Richard C. Schwartz), me animé a realizar los niveles 1 y 2 de la formación, lo que me capacitó para ofrecerte este acompañamiento individual.
Crearemos un espacio seguro en el que te guiaré en tu proceso de autoindagación, a través de un acompañamiento inspirador y nada invasivo, fácil de entender y que favorece el cese de la lucha interna. Lo he querido llamar IFS Creativo, ya que mi contribución al modelo tiene que ver con todo mi recorrido como escritora y formadora en el terreno de la escritura aplicada a la sanación, lo que me permite usar recursos creativos e imaginativos que te ayuden a realizar tu propio viaje de transformación.

Isabel convierte las sesiones de IFS en experiencias meditativas que consiguen traer mucha información nueva. Se hace dialogar a las diferentes partes que todos tenemos y se comprende qué rol tienen en nuestra vida actual. El día de la primera sesión, estaba muy desanimada, y al día siguiente muy sorprendida y contenta con el cambio positivo en mi mente. Las siguientes sesiones me hicieron entender que hay una razón siempre para que esos aspectos considerados negativos sigan presentes y que a través de la acogida se puede llegar muy profundo.
Al comienzo las emociones, sobre todo la rabia y el sentimiento de abandono, me invadían. Me sentía prisionera de ellas. Gracias al acompañamiento he podido ver en qué momentos vitales se originaron y la función de cada emoción. He podido visualizar esas partes dañadas y hablar con ellas, al tiempo que las abrazaba con compasión. He logrado entender que la rabia aparece para protegerme y poner límites a los demás. Es decir, en vez de invalidar emociones negativas he encontrado un espacio para ellas y he logrado modular su intensidad.
Las sesiones de IFS me han ayudado mucho a volver a sentir y parar la vorágine de pensamientos constantes. Me sentí muy cómoda con Isabel: es cálida y deja el espacio necesario para ir abriéndote.
El trabajo con el IFS me ha ayudado mucho a estar mejor. Siento mucha pelea interna que me da muchos problemas, y con cada sesión esa pelea iba aplacándose y yo iba estando más tranquila y más clara. Han cambiado cosas profundas muy rápido y con pocas sesiones.
IFS propicia la escucha con apertura y curiosidad. A veces, solo dar espacio a una parte hace que se relaje. Estos son los cambios que he notado: mayor autocomprensión y autoaceptación, reducción de la autocrítica y la ansiedad, mejor manejo emocional en los conflictos, sensación de paz interna y mayor autenticidad.
Ha sido una experiencia terapéutica muy enriquecedora, cálida y a la vez firme, que me ha permitido el análisis y la integración de aspectos emocionales muy concretos, para tener una visión más compasiva de mí misma.
Me ha venido muy bien precisamente en el momento difícil en el que estoy. Para mí lo más importante ha sido comprender que no hay partes buenas y partes malas, sino que todas ellas han tenido y tienen un papel importante y que hay que reconocerlo y valorarlo.
Antes de empezar el IFS había un punto en el que no podía con el dolor, ahí tiraba la toalla, sentía que el conflicto me sobrepasaba. Con este modelo he podido acompañar a mis partes en el dolor, sé que en algún momento pasará. Ahora tengo más confianza en mí, y a menudo de manera natural me doy cuenta de si una de mis partes necesita de mi cuidado. Estoy muy agradecida al IFS y a la vida.

Hola, soy Isa Cañelles. Estudié Filología Hispánica y desde muy jovencita trabajé en talleres literarios. Fundé la Escuela de Escritores, y desde 2016 dirijo Escribir para Sanar. Aparte de la escritura, siempre me ha interesado la psicología: he realizado la formación Karuna en Psicología Contemplativa y los niveles 1 y 2 de IFS (Internal Family Systems). Llevo más de treinta años explorando (como escritora, profesora y practicante de meditación) la escritura creativa, la espiritualidad y el crecimiento personal, así como los vínculos entre estos ámbitos. De pequeña fui muy infeliz, y de mayor me ha tocado reescribir mi propia historia para sanarme, así que ahora acompaño a las personas en su propio camino de búsqueda a través de herramientas profundas y fiables. También enseño mi método a quienes acompañan a otros.
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