Aquí tienes numerosos testimonios de los participantes en nuestros cursos a lo largo de todos estos años. Si te tomas un rato para leerlos, podrás experimentar en tus propias carnes la atmósfera que se crea en los grupos de trabajo.
«Cuando comencé el curso me sentía perdida. No sabía manejar mis emociones. Desde niña he estado dominada por los miedos: miedo a hablar, miedo a defraudar, miedo a que no me quieran, miedo a expresar mis sentimientos para evitar conflictos, enfrentamientos, rechazo, etc. Me sentía muy vulnerable. El confinamiento y la muerte de mi padre en marzo por Covid fueron detonadores para cuestionar mi existencia y buscar respuestas a preguntas como quién era la mujer que veía reflejada en el espejo del baño, qué objetivo/s tenía, por qué no era feliz, qué me ocurría… Mes a mes, guiada por Isa y arropada por mis compañeras, quienes me han ayudado mucho, he conseguido desterrar patrones negativos, incorporar otros que me ayudan en el día a día, desterrar algunos miedos y tener las herramientas adecuadas para ir progresando hacia un desarrollo personal más equilibrado, con compasión hacia mí misma y hacia los demás».
«Para mí ha sido todo un descubrimiento, una ayuda mágica que me ha centrado y devuelto a mi vida una manera de ordenarme dentro de mi caos continuo. Esas horas de calma, de interiorización y de compartir, a veces espejo de mí misma, a veces guía para avanzar, a veces solo para dejar un pensamiento y coger energía para seguir adelante. Saber que no estás sola, reconocer tus flaquezas, tus miedos, tus inquietudes, de la mano de una maravillosa y valiente guía espiritual y una gran enseñante. Acompañada de otros seres de luz, todos en busca del camino, y todos presentes. Durante el confinamiento ansiaba el momento de las meditaciones conjuntas. Cuánto bien ha hecho todo esto que no se ve. Las raíces de los árboles tienen un sistema de comunicación como nuestro sistema neuronal, y se avisan de plagas, del fuego, se ayudan. Nosotras hemos echado raíces profundas, creo que será difícil no mantener el contacto».
Creía que me sabía mi vida y resulta que al hacer las propuestas del curso y revisitar lugares, situaciones y momentos, veo cosas nuevas y tengo sensaciones diferentes. Y al ver la secuencia de los momentos vitales parece que las piezas se recolocan y el cuadro queda de otra manera, más liviano, con más sentido, más armónico. Ha sido un viaje precioso y un grupo con una riqueza y una calidez que agradezco de corazón
En estos acompañamientos encuentro una guía para aplicar de forma práctica lo que aprendo en la terapia. Por ejemplo, en terapia siempre me han dicho que hable conmigo misma, que no me vaya fuera, pero no sabía cómo hacerlo; al escribir un relato sobre la experiencia que sea, conecto mejor con lo que hay involucrado en esa experiencia. Escribir es el canal de conexión directa conmigo misma. Con la escritura creo que estoy empezando a encontrar mi lugar en el mundo, me ayuda a arrojar luz sobre los puntos ciegos que hacen que repita siempre las mismas conductas sin saber por qué.
Antes estaba con miedo por escribir sobre mi vida, pero después me sentí ligera y comprendida y arropada por los comentarios de mis compañeras/os y de Isa
Al combinar la terapia con los cursos de Escribir para Sanar, expreso mis emociones de una manera creativa, imaginativa y bella, a raíz de los episodios dolorosos de mi vida, pudiendo así liberarme del dolor y sufrimiento que me causaron. La escritura creativa ayuda a entrar en un mundo mágico, pero sin perder la noción de realidad. Después de los acompañamientos, me valoro más y confío más en mí. Creo que sería un complemento perfecto para cualquier terapeuta.
«Cuando comencé el curso me sentía perdida. No sabía manejar mis emociones. Desde niña he estado dominada por los miedos: miedo a hablar, miedo a defraudar, miedo a que no me quieran, miedo a expresar mis sentimientos para evitar conflictos, enfrentamientos, rechazo, etc. Me sentía muy vulnerable. El confinamiento y la muerte de mi padre en marzo por Covid fueron detonadores para cuestionar mi existencia y buscar respuestas a preguntas como quién era la mujer que veía reflejada en el espejo del baño, qué objetivo/s tenía, por qué no era feliz, qué me ocurría… Mes a mes, guiada por Isa y arropada por mis compañeras, quienes me han ayudado mucho, he conseguido desterrar patrones negativos, incorporar otros que me ayudan en el día a día, desterrar algunos miedos y tener las herramientas adecuadas para ir progresando hacia un desarrollo personal más equilibrado, con compasión hacia mí misma y hacia los demás».
«Para mí ha sido todo un descubrimiento, una ayuda mágica que me ha centrado y devuelto a mi vida una manera de ordenarme dentro de mi caos continuo. Esas horas de calma, de interiorización y de compartir, a veces espejo de mí misma, a veces guía para avanzar, a veces solo para dejar un pensamiento y coger energía para seguir adelante. Saber que no estás sola, reconocer tus flaquezas, tus miedos, tus inquietudes, de la mano de una maravillosa y valiente guía espiritual y una gran enseñante. Acompañada de otros seres de luz, todos en busca del camino, y todos presentes. Durante el confinamiento ansiaba el momento de las meditaciones conjuntas. Cuánto bien ha hecho todo esto que no se ve. Las raíces de los árboles tienen un sistema de comunicación como nuestro sistema neuronal, y se avisan de plagas, del fuego, se ayudan. Nosotras hemos echado raíces profundas, creo que será difícil no mantener el contacto».
Creía que me sabía mi vida y resulta que al hacer las propuestas del curso y revisitar lugares, situaciones y momentos, veo cosas nuevas y tengo sensaciones diferentes. Y al ver la secuencia de los momentos vitales parece que las piezas se recolocan y el cuadro queda de otra manera, más liviano, con más sentido, más armónico. Ha sido un viaje precioso y un grupo con una riqueza y una calidez que agradezco de corazón
En estos acompañamientos encuentro una guía para aplicar de forma práctica lo que aprendo en la terapia. Por ejemplo, en terapia siempre me han dicho que hable conmigo misma, que no me vaya fuera, pero no sabía cómo hacerlo; al escribir un relato sobre la experiencia que sea, conecto mejor con lo que hay involucrado en esa experiencia. Escribir es el canal de conexión directa conmigo misma. Con la escritura creo que estoy empezando a encontrar mi lugar en el mundo, me ayuda a arrojar luz sobre los puntos ciegos que hacen que repita siempre las mismas conductas sin saber por qué.
Antes estaba con miedo por escribir sobre mi vida, pero después me sentí ligera y comprendida y arropada por los comentarios de mis compañeras/os y de Isa
Al combinar la terapia con los cursos de Escribir para Sanar, expreso mis emociones de una manera creativa, imaginativa y bella, a raíz de los episodios dolorosos de mi vida, pudiendo así liberarme del dolor y sufrimiento que me causaron. La escritura creativa ayuda a entrar en un mundo mágico, pero sin perder la noción de realidad. Después de los acompañamientos, me valoro más y confío más en mí. Creo que sería un complemento perfecto para cualquier terapeuta.
«El curso de Escritura Consciente ha sido una experiencia increíble para mí. He aprendido teoría literaria y a tener una rutina de escritura, cosa que me era muy difícil hasta ahora. Más importante aún ha sido conocer al grupo de mujeres, que ya considero compañeras de camino y fatigas, y a Isabel; sus comentarios y saber hacer han conseguido calar en mí de forma muy positiva, guiándome hacia un diamante que me era esquivo: el de disfrutar escribiendo y compartiendo errores y aciertos. Ahora no puedo ni quiero dejar de hacerlo. Gracias por este regalo».
Al combinar la terapia con los cursos de Escribir para Sanar, expreso mis emociones de una manera creativa, imaginativa y bella, a raíz de los episodios dolorosos de mi vida, pudiendo así liberarme del dolor y sufrimiento que me causaron. La escritura creativa ayuda a entrar en un mundo mágico, pero sin perder la noción de realidad. Después de los acompañamientos, me valoro más y confío más en mí. Creo que sería un complemento perfecto para cualquier terapeuta.
Reescribe tu propia historia ha sido para mí un gran descubrimiento de mis propios personajes a lo largo de mi vida. Antes de este curso solo me había visto con el prisma de los sentimientos de tristeza, desconexión y superviviencia en los que vivía. A través de las propuestas sencillas y profundas de Isa, he podido explorar y abrir el corazón a esa niña, adolescente, joven y mujer madura que soy con una apertura de corazón como nunca antes había podido hacer, más consciente de mí misma y de los que participaron y participan de mis experiencias. Tras este curso puedo decir que he cambiado el foco, la perspectiva y la profundidad de mi vida, para entender que la reescritura es volver hacia atrás y volver la mirada hacia dentro para sentir que mi presente tiene mucha más luz y joyas valiosas de las que creía tener. Muchísimas gracias, Isa, por ofrecer este camino de reescritura con tu corazón consciente, abierto y valiente
Para mí unir la terapia a estos acompañamientos es como tirar una piedra al estanque: se produce una especie resonancia que multiplica los efectos de la terapia. La escritura me permite liberar mi inconsciente y profundizar en mis conflictos, pero no de una forma deliberada y consciente, sino abordándolos como si no fuera yo quien lo hiciera. Por otra parte, en los grupos se genera una atmósfera de apertura, confianza y respeto que favorece una apertura sincera entre las personas. Mi mirada se ha ampliado, como si pudiera ver y verme desde la compasión. Creo que sería de gran ayuda para los terapeutas conocer el impacto de la práctica de la escritura tal y como se enseña en Escribir para Sanar. No se enseña a «escribir bien», sino a buscar una escritura que nace de la autenticidad, y eso nos impele a profundizar y a no huir de los conflictos, pero también a disfrutar, a dar rienda suelta a la creatividad, porque ella nos transforma.
«Hace tiempo que me rondaba en la cabeza la idea de escribir un libro. Pronto se hará realidad gracias a Proyectos Colaborativos. Con el grupo he aprendido a contar historias con una mirada profunda y concreta en un clima de libertad donde recibir y expresar comentarios. Mi escritura se ha ido transformando naturalmente, siento que ahora es más auténtica. Isa y los compañeros son un faro semanal al que acudo pase lo que pase en el mundo y en mi vida. Escribir y re-escribir juntos me nutre y alienta. ¡Gracias familia! ;)».
Antes de empezar el curso escribía de forma visceral. Con este curso he aprendido que las técnicas narrativas son herramientas que nos ayudan a dar forma y pulir nuestras historias, y siento que puedo aprender a dominar esas técnicas y a crear historias, aunque no sean reales. Con este curso he visto que la idea de ser escritora puede llegar a ser posible
«Para mí ha sido todo un descubrimiento, una ayuda mágica que me ha centrado y devuelto a mi vida una manera de ordenarme dentro de mi caos continuo. Esas horas de calma, de interiorización y de compartir, a veces espejo de mí misma, a veces guía para avanzar, a veces solo para dejar un pensamiento y coger energía para seguir adelante. Saber que no estás sola, reconocer tus flaquezas, tus miedos, tus inquietudes, de la mano de una maravillosa y valiente guía espiritual y una gran enseñante. Acompañada de otros seres de luz, todos en busca del camino, y todos presentes. Durante el confinamiento ansiaba el momento de las meditaciones conjuntas. Cuánto bien ha hecho todo esto que no se ve. Las raíces de los árboles tienen un sistema de comunicación como nuestro sistema neuronal, y se avisan de plagas, del fuego, se ayudan. Nosotras hemos echado raíces profundas, creo que será difícil no mantener el contacto».
«La experiencia ha sido estupenda; ha superado mis expectativas. El curso no solo me ha aportado las herramientas necesarias para desarrollar historias sobre el papel de un modo coherente, sino que me ha permitido descubrir la escritura como una potente arma de autoconocimiento y desarrollo. Descubrir la fuerza y la belleza de la escritura sentida, de esa que sale del corazón, me ha dado otra perspectiva no solo para leer lo que otros han escrito sino para leer mi propia vida».
«Aunque conozco a Isa Ceñelles hace años y he asistido a diferentes propuestas suyas, nunca deja de sorprenderme. Con ella abro puertas que ni imaginaba que existían dentro de mi y que me permiten ahondar en mi proceso de aprendizaje en la escritura, y en este seminario me he sentido como si abriera el cofre de un tesoro. Ha sido estupendo. Os lo recomiendo».
En estos acompañamientos encuentro una guía para aplicar de forma práctica lo que aprendo en la terapia. Por ejemplo, en terapia siempre me han dicho que hable conmigo misma, que no me vaya fuera, pero no sabía cómo hacerlo; al escribir un relato sobre la experiencia que sea, conecto mejor con lo que hay involucrado en esa experiencia. Escribir es el canal de conexión directa conmigo misma. Con la escritura creo que estoy empezando a encontrar mi lugar en el mundo, me ayuda a arrojar luz sobre los puntos ciegos que hacen que repita siempre las mismas conductas sin saber por qué.
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